Colorido y variedad en abanicos, solo en Plaza Clave

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El abanico era también conocido por los incas y los aztecas: se tiene noticia de que entre los regalos de Moctezuma a Hernán Cortés había seis abanicos de plumas.

Conocido también como ventilador en algunos países latinoamericanos, el abanico es instrumento indispensable en esta época primaveral; es posible observar creaciones artísticas sencillas como verdaderas obras maestras con pinturas y diseños clásicos estampados en él.

Ya sea de madera, de tela, madera lisa, madera decorada, doble vista, de carey o de organza, siempre habrá un  gran surtido de abanicos que doña Isabel, o Chabelita, ofrece a sus clientes.

Chabelita, quien desde los 6 años acompañaba a sus papás a trabajar en distintos giros del Centro, siempre atiende a sus clientes con una sonrisa y la mejor de las actitudes, razón por la que sus compradores siempre regresan  por más.

El comercio ha sido para Chabelita más que una forma de vida: representa una enorme satisfacción para sacar a sus hijos adelante y regalarles la oportunidad de cursar estudios universitarios.

En su local solo se puede encontrar variedad y calidad en sus artículos a un precio inmejorable: abanicos desde el más económico con un costo de 15 pesos, hasta 150, hecho con tela de organza.

Así pues, para disminuir un poco el intenso calor de esta época, es parada indispensable visitar este colorido espacio ubicado dentro de Plaza Clave, en Correo Mayor 5, por supuesto, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.